El documento presenta un plan anual para promover la misión de la Iglesia a través de varias etapas: 1) anunciar el Evangelio a los alejados, 2) ofrecer formación bíblica y catequética, 3) comprometer a los bautizados en la misión apostólica de la Iglesia, y 4) continuar el proceso evangelizador para llegar a más personas. Incluye la integración de equipos laicos a nivel decanal y parroquial, así como diversas actividades para cada etapa como la proclamación del kerigma,