El documento describe la iglesia de los sueños de Dios como una iglesia gloriosa y sin mancha que refleja perfectamente el carácter de Cristo. Cuando Jesús regrese, no preguntará sobre logros numéricos sino sobre si se ha manifestado su gloria a través del carácter de su pueblo. Para edificar esta iglesia, se deben usar los instrumentos espirituales de la oración, el estudio bíblico y llevar a otros a Cristo de manera práctica, no a través de una devoción abstracta.