Internet está formada por una red mundial de computadores conectados que pueden intercambiar información utilizando un protocolo común. Dentro de esta red, los servidores almacenan páginas web, imágenes, videos y otros contenidos, mientras que los links permiten navegar entre las páginas de un sitio web. La World Wide Web funciona mediante un modelo cliente-servidor, donde los servidores almacenan la información y los clientes pueden acceder a ella a través de su dirección de dominio.