La contaminación electromagnética se refiere a las radiaciones generadas artificialmente por el ser humano que modifican el entorno electromagnético natural. Nuestros procesos vitales dependen de impulsos eléctricos y magnéticos, por lo que campos electromagnéticos exógenos pueden alterar nuestros procesos biológicos y afectar nuestra salud. La contaminación electromagnética se divide en baja y alta frecuencia, y ambos tipos han sido clasificados como posibles cancerígenos por la OMS.