El documento pide paciencia y comprensión hacia los ancianos, recordando que ellos enseñaron y cuidaron de nosotros cuando éramos niños. Sugiere no avergonzarse ni reprochar a los mayores por sus limitaciones, ya que con paciencia y amor nos ayudaron a crecer. Finalmente, pide no olvidar el apoyo que recibimos de los ancianos, manteniendo nuestro corazón y compañía para ellos como ellos lo hicieron por nosotros.