Este poema habla sobre la vejez y la relación entre un anciano y su hijo. Le pide a su hijo que cuando él sea viejo lo trate con paciencia, comprensión y amor, ya que no podrá controlar sus acciones como cuando era joven. Le recuerda los momentos en que él cuidó a su hijo cuando era niño para pedirle que ahora lo cuide a él de la misma manera.