Este documento es una carta de un niño a un adulto cuidador expresando la gratitud por las lecciones de vida aprendidas al observar las buenas acciones del adulto cuando creía que no estaba siendo observado, como colgar el dibujo del niño, alimentar al gato, llorar, orar, dar besos de buenas noches, ayudar a los necesitados y cuidar el hogar. El niño aprendió a ser bueno, productivo y a expresar afecto con una sonrisa.