El documento describe la Cuaresma como un tiempo de conversión y penitencia de 40 días que comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Semana Santa. Jesús ayunó y oró en el desierto durante 40 días para preparar su ministerio público, al igual que Moisés y Elías pasaron 40 días en el desierto. La Cuaresma es un tiempo para buscar espacios de silencio y soledad para encontrarnos con Dios, hacer penitencia por nuestros pecados, y prepararnos para celebrar la Pascua.