El documento describe la Cuaresma como un tiempo de conversión y penitencia de cuarenta días que comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Semana Santa. Juan Bautista predicaba arrepentimiento y bautizaba en el río Jordán, incluyendo a Jesús. Jesús luego ayunó y fue tentado en el desierto durante cuarenta días para preparar su ministerio. La Cuaresma es un tiempo para buscar a Dios a través de la oración, el ayuno y hacer penitencia por nuestros pecados.