El cuento trata sobre unos ratones que descubren que ya no queda queso en su estación de queso habitual. Los ratones deciden rápidamente buscar una nueva estación de queso, mientras que los pequeños hombrecitos se quedan lamentando la falta de queso y tardan más en decidir buscar un nuevo lugar. Aunque los ratones son más rápidos, los hombrecitos aprenden a observar mejor su entorno. Al final, ambos grupos encuentran una nueva y mejor estación de queso.