Incrustar presentación
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Una ostra estaba enamorada de la Luna y se pasaba horas mirándola cuando aparecía en el cielo. Un cangrejo se dio cuenta y planeó comerse a la ostra cuando esta se abriera mirando la Luna. La próxima vez que la ostra se abrió, el cangrejo puso una piedra dentro para que no pudiera cerrar y así poder comérsela. La lección es que siempre hay alguien escuchando los secretos de los demás y aprovechándose de ello.

