El documento describe la cultura "slow down" de Suecia y cómo fomenta una mayor calidad de vida y productividad en comparación con los estilos de vida rápidos. Específicamente, destaca que las empresas suecas toman su tiempo para tomar decisiones y completar proyectos, lo que a menudo conduce a mejores resultados. También explica cómo los movimientos "Slow Food" y "Slow Europe" promueven comer y vivir de manera más relajada y enfocada en las pequeñas cosas de la vida.