El mercado de vehículos de segunda mano en España ha crecido, con un 40% de transferencias correspondientes a modelos de más de diez años, impulsado por la crisis económica. Las familias optan por comprar automóviles usados en lugar de nuevos, y el mercado en línea busca optimizar la calidad de anuncios y reducir fraudes. Además, la tendencia de importar vehículos de Alemania ha disminuido debido a que los precios de los coches en España han caído considerablemente.