La adquisición de coches usados se ha vuelto común debido a la crisis económica, con un 40% de los transferidos teniendo más de diez años. Este fenómeno está impulsado por la demanda de vehículos económicos y el aumento de inmigrantes buscando su primer automóvil, lo que ha incrementado la antigüedad promedio de los coches vendidos. A pesar del aumento en el coste medio de los vehículos usados, las ventas de segunda mano superan a las de nuevos en una proporción de 3.5 a 1.