Este documento describe la práctica de la dedicación de niños en la Iglesia Evangélica Peruana. No involucra el bautismo de infantes, sino una presentación del niño a Dios, donde los padres se comprometen a criarlo en el temor de Dios. También señala que Jesús fue presentado en el templo según las costumbres de la época y que el bautismo requiere arrepentimiento y fe, lo que los niños no pueden cumplir.