El documento resume cómo los grandes medios de comunicación electrónicos ahora juegan el papel de "inhibidores" de la lucha democrática y social, actuando como juez, jurado, policía y difamando o ignorando movimientos. También son capaces de crear "mitos posmodernos" sin sustento real sobre temas políticos, deportivos, militares, policiales, de espectáculos, culturales, educativos, jurídicos, económicos y otros para manipular a la audiencia.