Este documento analiza la represión del gobierno mexicano contra los movimientos sociales desde los sucesos de Atenco y Oaxaca. Argumenta que la represión tiene como objetivo deslegitimar la protesta social y obligar a los movimientos a participar en la política institucional a través de partidos. Sin embargo, la política se ha convertido en un negocio donde los presos y muertos sólo tienen valor si aparecen en los medios. Atenco y Oaxaca ilustran cómo la intelectualidad y políticos condenan la represión sólo cuando es