Para instalar Windows 7 se requiere como mínimo: 1) Un procesador de 1 GHz, 1 GB de RAM y 16 GB de espacio en disco; 2) Una tarjeta gráfica con soporte DirectX 9; 3) Insertar el DVD de Windows 7 e iniciar la instalación cambiando el orden de arranque en la BIOS si es necesario. Después de la instalación, Windows 7 pedirá una contraseña y permitirá conectarse a Internet.