El documento cuenta la historia de un hombre desempleado que aplica para un trabajo como desatascador de WC pero es rechazado porque no tiene correo electrónico. Decide vender fresas puerta a puerta y construye con éxito un imperio de distribución de alimentos en cinco años, a pesar de no tener correo electrónico. Años más tarde, cuando intenta comprar un seguro de vida, el asegurador se da cuenta de que tampoco tiene correo electrónico y comenta que de haberlo tenido, probablemente habría conseguido el trabajo original como