Este documento habla sobre la perseverancia a través de la metáfora de un pájaro que construye su nido varias veces a pesar de que es destruido. Aunque la vida nos golpee y nos haga comenzar desde cero, debemos seguir adelante sin rendirnos como el pájaro que no se detiene de cantar y reconstruir su nido una y otra vez. La promesa de Dios es que no estamos solos en la lucha y que siempre nos ayudará.