Jesús le responde a la persona que lo buscaba desesperadamente que él está presente en el sufrimiento de los marginados y desamparados como los mendigos, niños abandonados, enfermos y perseguidos. Le pide que deje de verlo sólo en imágenes y que en cambio lo encuentre ayudando a aquellos que viven olvidados, pues sólo entonces no necesitará seguir buscándolo.