Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana desde 2003, ha sido imputado en varias ocasiones por su implicación en el caso de corrupción Gürtel. Aunque el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana archivó la causa contra él en 2009, el Tribunal Supremo ordenó reabrir la investigación por la aceptación de trajes valorados en 12.000€ como soborno. Los ciudadanos creen que Camps ha perdido el rumbo y se sienten impotentes ante la corrupción y las disputas entre partidos políticos.