El documento describe cómo los años entre los 6 y 12 son cruciales para el desarrollo de la personalidad de un niño. La escuela debe enfocarse tanto en lo cognitivo como en lo afectivo al enseñar. Factores importantes incluyen el desempeño académico, el juego, la creatividad, la socialización y la protección. El objetivo es favorecer el desarrollo integral del niño considerando todas las dimensiones de su vida: cognitiva, física, psicológica, social y emocional-afectiva.