Jesús un ejemplo de
vida para el mundo de
hoy
Integrantes:
Sidia c. Esquivel morales.
Yulieth p. zapateiro Pérez
Kiara Arteaga mórelo.
Doc.: ivon
El mayor ejemplo de confianza en Dios lo
dio, por supuesto, Jesucristo. Él vivía
conforme a las palabras de Proverbios
3:5, 6: “Confía en Jehová con todo tu
corazón, y no te apoyes en tu propio
entendimiento. En todos tus caminos
tómalo en cuenta, y él mismo hará
derechas tus sendas”. Poco después del
bautismo de Jesús, Satanás
trató de tentarlo ofreciéndole todo el poder
y la gloria de este mundo (Luc. 4:3-13).
Pero Jesús no se dejó engañar. Él sabía
que las „riquezas, la gloria y la vida‟
verdaderas son “el resultado de la
humildad y del temor de Jehová” (Pro.
22:4).
Joven, sé sabio
Los jóvenes que se acuerdan de su Magnífico Creador
son más sabios que los demás jóvenes de su
edad(léase Salmo 119:99, 100). Como conocen los
propósitos de Jehová, saben muy bien que no le
espera nada bueno a este mundo. A pesar de lo poco
que tú has vivido, sin duda has notado que la gente
siente cada día más temor y angustia. Y seguramente
has oído hablar de la contaminación, el calentamiento
global, la deforestación y otras cuestiones semejantes.
Estos problemas causan gran preocupación a muchas
personas, pero deberíamos comprender que son parte
de la señal que anuncia el fin del mundo de Satanás
(Rev. 11:18).
Excelentes ejemplos que puedes seguir
A fin de ayudarnos a seguir en el camino que lleva a la vida, la
Palabra de Dios presenta numerosos ejemplos dignos de ser
imitados. Pongamos por caso a Jesús. Aunque él fue el
hombre más talentoso de la historia, se concentró en la única
labor que traería beneficios eternos a la gente: “declarar las
buenas nuevas del reino” (Luc. 4:43). ¿Y qué podemos decir
del apóstol Pablo? Él quería darle a Jehová lo mejor de sí, por
lo que abandonó una prometedora carrera y dedicó todo su
tiempo y energías a predicar las buenas nuevas.
Y Timoteo, “un hijo genuino en la fe”, imitó el
excelente ejemplo de Pablo (1 Tim. 1:2). ¿Se
arrepintieron Jesús, Pablo o Timoteo de lo que hicieron con
su vida? De ningún modo. De hecho, Pablo consideró que lo
que el mundo ofrecía era “un montón de basura” comparado
con el honor de servir a Dios (Fili. 3:8-11).
Virtudes que debemos perseguir
Como los humanos somos pecadores, todo
esfuerzo por ganarnos la vida eterna resulta
insuficiente (Isa. 64:6). La única manera de
obtenerla es ejerciendo fe en el rescate que
Jehová ofreció mediante Jesucristo. ¿Qué
podemos hacer para demostrarle a Dios que
agradecemos ese acto de bondad inmerecida?
Entre otras cosas, obedecer este mandato:
“Sigue tras la justicia, la devoción piadosa, la
fe, el amor, el aguante, la apacibilidad” (1 Tim.
6:11). Es interesante notar que el verbo griego
traducido “sigue tras” significa literalmente
“persigue”. Pues bien, el análisis que haremos a
continuación nos ayudará a perseguir estas
virtudes y así demostrarlas “más plenamente”
(1 Tes. 4:1).
“Sigue tras la justicia”
En sus dos cartas a Timoteo, el apóstol Pablo
enumeró diversas cualidades que es necesario
manifestar, y en ambos casos mencionó la justicia en
primer lugar (1 Tim. 6:11; 2 Tim. 2:22). Otros pasajes
bíblicos también nos animan a ir tras la justicia (Pro.
15:9; 21:21; Isa. 51:1). El primer paso que debe
darse consiste en adquirir “conocimiento [del] único
Dios verdadero, y de aquel a quien [él envió],
Jesucristo” (Juan 17:3). Quienes empiezan de este
modo a buscar la justicia se sienten impulsados a
arrepentirse de sus pecados y „volverse‟ para hacer
lo que a Dios le agrada (Hech. 3:19).
Millones de personas que buscan con sinceridad la
justicia han dedicado su vida a Jehová y lo han
demostrado públicamente bautizándose. Una forma de
seguir tras la justicia consiste en usar la Biblia “para
distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” al tomar
decisiones importantes (léase Hebreos 5:14).
Quien busca la justicia no debe sentirse moralmente
superior a los demás o ser “justo en demasía” (Ecl.
7:16). Jesús dijo que está mal hacer alarde de justicia
para parecer mejor que otras personas (Mat. 6:1). Ir tras
la justicia implica moldear el corazón: corregir los malos
pensamientos, actitudes, motivos y deseos. Si nos
esforzamos por hacerlo, difícilmente caeremos en un
pecado grave (léase Proverbios 4:23; compárese
conSantiago 1:14, 15). Además, Jehová nos bendecirá y
nos ayudará a adquirir otras virtudes cristianas igual de
esenciales.
“Sigue tras [...] la devoción piadosa”
La devoción encierra un sentimiento de profundo
amor, respeto y fidelidad hacia alguien o algo. Un
diccionario bíblico señala que el término griego que se
traduce “devoción piadosa” se refiere a “la acción de
demostrar con cuidado el debido temor de Dios”. Hubo
muchas ocasiones en las que los israelitas no demostraron
devoción piadosa, pues desobedecieron a Dios a pesar de
que él los había liberado de Egipto.
Adán, pese a ser perfecto, pecó, y eso hizo surgir la cuestión
de si algún ser humano podría demostrar devoción piadosa a
la perfección. Pasaron los siglos y ningún descendiente de
Adán lo logró, pues todos eran imperfectos.
Entonces, ¿quién lo lograría? Por miles de años, la respuesta
formó parte de un “secreto sagrado”, pero en su debido
momento, Jehová mismo la reveló. Transfirió la vida de su
Hijo unigénito a la matriz de María de modo que este naciera
como ser humano perfecto. Desde su nacimiento hasta su
humillante muerte, Jesús demostró lo que significa tener un
sentimiento de profundo amor, respeto y fidelidad hacia
Jehová. Además, sus oraciones revelaron que sentía
reverencia por su amoroso Padre celestial (Mat. 11:25; Juan
12:27, 28). Por eso, Dios inspiró a Pablo para que hablara de
Jesús como el ejemplo perfecto de devoción piadosa (léase 1
Timoteo 3:16).
Como nosotros somos pecadores, no podemos
demostrar devoción piadosa a la perfección. Pero sí
podemos demostrarla a mayor grado cada día. Para
ello, hemos de imitar cuidadosamente el modelo que
Jesús fijó (1 Ped. 2:21). De este modo evitaremos ser
como los hipócritas que solo tienen “una forma [o
“apariencia”, según Reina-Valera] de devoción
piadosa, pero [resultan] falsos a su poder” (2 Tim. 3:5).
Claro, lo anterior no significa que la devoción piadosa
no deba reflejarse en la apariencia. Todo lo contrario.
Por ejemplo, cuando vamos a escoger qué ropa
ponernos —sea para ocasiones especiales, como el día
de nuestra boda, o para actividades cotidianas, como ir
de compras—, debemos recordar que nuestra
apariencia siempre debe ser la de personas que
“profesan reverenciar a Dios” (1 Tim. 2:9, 10).
“Sigue [...] tras la fe”
Léase Romanos 10:17. A fin de tener una fe firme, los cristianos
debemos meditar a menudo sobre las inestimables verdades de
la Palabra de Dios.
Para ello contamos con instrumentos muy útiles: hay libros
excepcionales que han sido concebidos con el fin de ayudarnos a
conocer e imitar mejor a Cristo (Mat. 24:45-47). también hay
reuniones y asambleas, muchas de las cuales se centran en “la
palabra acerca de Cristo”.
La fe también se fortalece orando. En una ocasión, los discípulos
de Jesús le rogaron a su Maestro: “Danos más fe”. Pidámosle
nosotros lo mismo a Dios (Luc. 17:5). Roguémosle humildemente
que nos dé su espíritu santo, pues la fe forma parte del fruto de
dicho espíritu (Gál. 5:22). Otra manera de fortalecer la fe es
obedeciendo los mandatos de Dios. Y reflexionemos en las
recompensas que se reciben al buscar “primero el reino y la
justicia de Dios”, pues así también se aviva la fe (Mat. 6:33).
“Sigue tras [...] el amor”
Léase 1 Timoteo 5:1, 2. Pablo dio consejos prácticos que nos ayudan
a tratar con amor. La devoción piadosa debe impulsarnos a obedecer
el nuevo mandamiento de Jesús de “[amarnos] los unos a los otros”
como él nos amó (Juan 13:34). El apóstol Juan dijo: “Cualquiera que
tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y contempla
a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de
sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de
Dios en él?” (1 Juan 3:17). ¿Puede usted recordar ocasiones en las
que haya demostrado su amor con acciones?.
Otra manera de demostrar amor es perdonar a nuestros hermanos y
no guardarles resentimiento (léase 1 Juan 4:20). Sigamos este
consejo inspirado: “Continúen soportándose unos a otros y
perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de
queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes,
así también háganlo ustedes” (Col. 3:13). ¿Hay alguien con quien
usted deba poner en práctica este consejo? Si así es, ¿lo hará?
“Sigue tras [...] el aguante”
No es lo mismo esforzarse por alcanzar una meta a corto
plazo que una meta que está más lejos de lo esperado o
que es difícil de alcanzar. No cabe duda de que perseguir
la meta de la vida eterna exige aguante. El Señor
Jesucristo dijo a la congregación de Filadelfia: “Porque
guardaste lo que dije acerca del aguante, yo también te
guardaré de la hora de prueba” (Rev. 3:10; nota). Así
es, Jesús habló de la necesidad de tener aguante, la
virtud que nos ayuda a no rendirnos ante las pruebas y
tentaciones. Los hermanos de la congregación de
Filadelfia deben haber aguantado de manera ejemplar
muchas pruebas de fe. Por eso, Jesús les aseguró que
les ayudaría a enfrentar una prueba más severa que se
avecinaba (Luc. 16:10).
Jesús sabía que sus discípulos serían odiados por familiares
no creyentes y por el mundo en general, de modo que al menos en
dos ocasiones les dio ánimos con estas palabras: “El que haya
aguantado hasta el fin es el que será salvo” (Mat. 10:22; 24:13).
Además, Jesús les dijo cómo podrían obtener fuerzas para aguantar.
En una ocasión comparó con un terreno pedregoso a quienes
“reciben la palabra [de Dios] con gozo” pero no resisten las pruebas.
Por otro lado, comparó con una tierra excelente a quienes se
mantienen fieles, pues “retienen” la palabra de Dios y “llevan fruto
con aguante” (Luc. 8:13, 15).
16
¿Notó cuál es el secreto del aguante? El secreto es retener la
palabra de Dios, es decir, mantenerla viva en nuestra mente y
corazón. Algo que nos ha hecho posible alcanzar ese objetivo es
contar con la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas
Escrituras, una traducción exacta y fácil de leer que está disponible
cada vez en más idiomas. Si meditamos en alguna porción de la
Palabra de Dios todos los días, tendremos las energías necesarias
para continuar llevando “fruto con aguante” (Sal. 1:1, 2).
“Sigue tras [...] la apacibilidad” y la paz
A nadie le agrada que lo acusen de algo que no ha
dicho o hecho. Ante las críticas injustas, muchas
personas reaccionan con furia. Sin embargo, es
mucho mejor reaccionar
apaciblemente (léase Proverbios 15:1). Claro, para
ello se necesita gran fortaleza. Jesús nos dejó un
ejemplo perfecto de apacibilidad ante las críticas
injustas. La Biblia señala: “Cuando lo estaban
injuriando, no se puso a injuriar en cambio. Cuando
estaba sufriendo, no se puso a amenazar, sino que
siguió encomendándose al que juzga con justicia”
(1 Ped. 2:23). Aunque no nos es posible imitar a la
perfección la apacibilidad de Jesús, sí podemos
esforzarnos por mejorar cada día en este aspecto.
Imitemos a Jesús y estemos “siempre listos para
presentar una defensa” de nuestras creencias, pero
hagámoslo “con genio apacible y profundo respeto”
(1 Ped. 3:15). Si somos apacibles, las diferencias de
opinión con la gente no se transformarán en
discusiones acaloradas (2 Tim. 2:24, 25). Así es, la
apacibilidad contribuye a la paz. Tal vez esa haya
sido la razón por la que, en su segunda carta a
Timoteo, Pablo incluyó la paz entre las cualidades
que debemos cultivar (2 Tim. 2:22; compárese con 1
Timoteo 6:11). La paz es, efectivamente, otra de las
virtudes tras las cuales la Biblia nos anima a seguir
(Sal. 34:14; Heb. 12:14).
Preguntas para meditar
• ¿Qué implica ir tras la justicia y la
devoción piadosa?
• ¿Qué nos ayudará a seguir tras la fe
y el aguante?
• ¿Por qué debemos tratar con amor a
las personas?
• ¿Por qué necesitamos ir tras la
apacibilidad y la paz?
Ejemplo

Ejemplo

  • 1.
    Jesús un ejemplode vida para el mundo de hoy Integrantes: Sidia c. Esquivel morales. Yulieth p. zapateiro Pérez Kiara Arteaga mórelo. Doc.: ivon
  • 2.
    El mayor ejemplode confianza en Dios lo dio, por supuesto, Jesucristo. Él vivía conforme a las palabras de Proverbios 3:5, 6: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”. Poco después del bautismo de Jesús, Satanás trató de tentarlo ofreciéndole todo el poder y la gloria de este mundo (Luc. 4:3-13). Pero Jesús no se dejó engañar. Él sabía que las „riquezas, la gloria y la vida‟ verdaderas son “el resultado de la humildad y del temor de Jehová” (Pro. 22:4).
  • 3.
    Joven, sé sabio Losjóvenes que se acuerdan de su Magnífico Creador son más sabios que los demás jóvenes de su edad(léase Salmo 119:99, 100). Como conocen los propósitos de Jehová, saben muy bien que no le espera nada bueno a este mundo. A pesar de lo poco que tú has vivido, sin duda has notado que la gente siente cada día más temor y angustia. Y seguramente has oído hablar de la contaminación, el calentamiento global, la deforestación y otras cuestiones semejantes. Estos problemas causan gran preocupación a muchas personas, pero deberíamos comprender que son parte de la señal que anuncia el fin del mundo de Satanás (Rev. 11:18).
  • 4.
    Excelentes ejemplos quepuedes seguir A fin de ayudarnos a seguir en el camino que lleva a la vida, la Palabra de Dios presenta numerosos ejemplos dignos de ser imitados. Pongamos por caso a Jesús. Aunque él fue el hombre más talentoso de la historia, se concentró en la única labor que traería beneficios eternos a la gente: “declarar las buenas nuevas del reino” (Luc. 4:43). ¿Y qué podemos decir del apóstol Pablo? Él quería darle a Jehová lo mejor de sí, por lo que abandonó una prometedora carrera y dedicó todo su tiempo y energías a predicar las buenas nuevas. Y Timoteo, “un hijo genuino en la fe”, imitó el excelente ejemplo de Pablo (1 Tim. 1:2). ¿Se arrepintieron Jesús, Pablo o Timoteo de lo que hicieron con su vida? De ningún modo. De hecho, Pablo consideró que lo que el mundo ofrecía era “un montón de basura” comparado con el honor de servir a Dios (Fili. 3:8-11).
  • 5.
    Virtudes que debemosperseguir Como los humanos somos pecadores, todo esfuerzo por ganarnos la vida eterna resulta insuficiente (Isa. 64:6). La única manera de obtenerla es ejerciendo fe en el rescate que Jehová ofreció mediante Jesucristo. ¿Qué podemos hacer para demostrarle a Dios que agradecemos ese acto de bondad inmerecida? Entre otras cosas, obedecer este mandato: “Sigue tras la justicia, la devoción piadosa, la fe, el amor, el aguante, la apacibilidad” (1 Tim. 6:11). Es interesante notar que el verbo griego traducido “sigue tras” significa literalmente “persigue”. Pues bien, el análisis que haremos a continuación nos ayudará a perseguir estas virtudes y así demostrarlas “más plenamente” (1 Tes. 4:1).
  • 6.
    “Sigue tras lajusticia” En sus dos cartas a Timoteo, el apóstol Pablo enumeró diversas cualidades que es necesario manifestar, y en ambos casos mencionó la justicia en primer lugar (1 Tim. 6:11; 2 Tim. 2:22). Otros pasajes bíblicos también nos animan a ir tras la justicia (Pro. 15:9; 21:21; Isa. 51:1). El primer paso que debe darse consiste en adquirir “conocimiento [del] único Dios verdadero, y de aquel a quien [él envió], Jesucristo” (Juan 17:3). Quienes empiezan de este modo a buscar la justicia se sienten impulsados a arrepentirse de sus pecados y „volverse‟ para hacer lo que a Dios le agrada (Hech. 3:19).
  • 7.
    Millones de personasque buscan con sinceridad la justicia han dedicado su vida a Jehová y lo han demostrado públicamente bautizándose. Una forma de seguir tras la justicia consiste en usar la Biblia “para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” al tomar decisiones importantes (léase Hebreos 5:14). Quien busca la justicia no debe sentirse moralmente superior a los demás o ser “justo en demasía” (Ecl. 7:16). Jesús dijo que está mal hacer alarde de justicia para parecer mejor que otras personas (Mat. 6:1). Ir tras la justicia implica moldear el corazón: corregir los malos pensamientos, actitudes, motivos y deseos. Si nos esforzamos por hacerlo, difícilmente caeremos en un pecado grave (léase Proverbios 4:23; compárese conSantiago 1:14, 15). Además, Jehová nos bendecirá y nos ayudará a adquirir otras virtudes cristianas igual de esenciales.
  • 8.
    “Sigue tras [...]la devoción piadosa” La devoción encierra un sentimiento de profundo amor, respeto y fidelidad hacia alguien o algo. Un diccionario bíblico señala que el término griego que se traduce “devoción piadosa” se refiere a “la acción de demostrar con cuidado el debido temor de Dios”. Hubo muchas ocasiones en las que los israelitas no demostraron devoción piadosa, pues desobedecieron a Dios a pesar de que él los había liberado de Egipto.
  • 9.
    Adán, pese aser perfecto, pecó, y eso hizo surgir la cuestión de si algún ser humano podría demostrar devoción piadosa a la perfección. Pasaron los siglos y ningún descendiente de Adán lo logró, pues todos eran imperfectos. Entonces, ¿quién lo lograría? Por miles de años, la respuesta formó parte de un “secreto sagrado”, pero en su debido momento, Jehová mismo la reveló. Transfirió la vida de su Hijo unigénito a la matriz de María de modo que este naciera como ser humano perfecto. Desde su nacimiento hasta su humillante muerte, Jesús demostró lo que significa tener un sentimiento de profundo amor, respeto y fidelidad hacia Jehová. Además, sus oraciones revelaron que sentía reverencia por su amoroso Padre celestial (Mat. 11:25; Juan 12:27, 28). Por eso, Dios inspiró a Pablo para que hablara de Jesús como el ejemplo perfecto de devoción piadosa (léase 1 Timoteo 3:16).
  • 10.
    Como nosotros somospecadores, no podemos demostrar devoción piadosa a la perfección. Pero sí podemos demostrarla a mayor grado cada día. Para ello, hemos de imitar cuidadosamente el modelo que Jesús fijó (1 Ped. 2:21). De este modo evitaremos ser como los hipócritas que solo tienen “una forma [o “apariencia”, según Reina-Valera] de devoción piadosa, pero [resultan] falsos a su poder” (2 Tim. 3:5). Claro, lo anterior no significa que la devoción piadosa no deba reflejarse en la apariencia. Todo lo contrario. Por ejemplo, cuando vamos a escoger qué ropa ponernos —sea para ocasiones especiales, como el día de nuestra boda, o para actividades cotidianas, como ir de compras—, debemos recordar que nuestra apariencia siempre debe ser la de personas que “profesan reverenciar a Dios” (1 Tim. 2:9, 10).
  • 11.
    “Sigue [...] trasla fe” Léase Romanos 10:17. A fin de tener una fe firme, los cristianos debemos meditar a menudo sobre las inestimables verdades de la Palabra de Dios. Para ello contamos con instrumentos muy útiles: hay libros excepcionales que han sido concebidos con el fin de ayudarnos a conocer e imitar mejor a Cristo (Mat. 24:45-47). también hay reuniones y asambleas, muchas de las cuales se centran en “la palabra acerca de Cristo”. La fe también se fortalece orando. En una ocasión, los discípulos de Jesús le rogaron a su Maestro: “Danos más fe”. Pidámosle nosotros lo mismo a Dios (Luc. 17:5). Roguémosle humildemente que nos dé su espíritu santo, pues la fe forma parte del fruto de dicho espíritu (Gál. 5:22). Otra manera de fortalecer la fe es obedeciendo los mandatos de Dios. Y reflexionemos en las recompensas que se reciben al buscar “primero el reino y la justicia de Dios”, pues así también se aviva la fe (Mat. 6:33).
  • 12.
    “Sigue tras [...]el amor” Léase 1 Timoteo 5:1, 2. Pablo dio consejos prácticos que nos ayudan a tratar con amor. La devoción piadosa debe impulsarnos a obedecer el nuevo mandamiento de Jesús de “[amarnos] los unos a los otros” como él nos amó (Juan 13:34). El apóstol Juan dijo: “Cualquiera que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?” (1 Juan 3:17). ¿Puede usted recordar ocasiones en las que haya demostrado su amor con acciones?. Otra manera de demostrar amor es perdonar a nuestros hermanos y no guardarles resentimiento (léase 1 Juan 4:20). Sigamos este consejo inspirado: “Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes” (Col. 3:13). ¿Hay alguien con quien usted deba poner en práctica este consejo? Si así es, ¿lo hará?
  • 13.
    “Sigue tras [...]el aguante” No es lo mismo esforzarse por alcanzar una meta a corto plazo que una meta que está más lejos de lo esperado o que es difícil de alcanzar. No cabe duda de que perseguir la meta de la vida eterna exige aguante. El Señor Jesucristo dijo a la congregación de Filadelfia: “Porque guardaste lo que dije acerca del aguante, yo también te guardaré de la hora de prueba” (Rev. 3:10; nota). Así es, Jesús habló de la necesidad de tener aguante, la virtud que nos ayuda a no rendirnos ante las pruebas y tentaciones. Los hermanos de la congregación de Filadelfia deben haber aguantado de manera ejemplar muchas pruebas de fe. Por eso, Jesús les aseguró que les ayudaría a enfrentar una prueba más severa que se avecinaba (Luc. 16:10).
  • 14.
    Jesús sabía quesus discípulos serían odiados por familiares no creyentes y por el mundo en general, de modo que al menos en dos ocasiones les dio ánimos con estas palabras: “El que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo” (Mat. 10:22; 24:13). Además, Jesús les dijo cómo podrían obtener fuerzas para aguantar. En una ocasión comparó con un terreno pedregoso a quienes “reciben la palabra [de Dios] con gozo” pero no resisten las pruebas. Por otro lado, comparó con una tierra excelente a quienes se mantienen fieles, pues “retienen” la palabra de Dios y “llevan fruto con aguante” (Luc. 8:13, 15). 16 ¿Notó cuál es el secreto del aguante? El secreto es retener la palabra de Dios, es decir, mantenerla viva en nuestra mente y corazón. Algo que nos ha hecho posible alcanzar ese objetivo es contar con la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, una traducción exacta y fácil de leer que está disponible cada vez en más idiomas. Si meditamos en alguna porción de la Palabra de Dios todos los días, tendremos las energías necesarias para continuar llevando “fruto con aguante” (Sal. 1:1, 2).
  • 15.
    “Sigue tras [...]la apacibilidad” y la paz A nadie le agrada que lo acusen de algo que no ha dicho o hecho. Ante las críticas injustas, muchas personas reaccionan con furia. Sin embargo, es mucho mejor reaccionar apaciblemente (léase Proverbios 15:1). Claro, para ello se necesita gran fortaleza. Jesús nos dejó un ejemplo perfecto de apacibilidad ante las críticas injustas. La Biblia señala: “Cuando lo estaban injuriando, no se puso a injuriar en cambio. Cuando estaba sufriendo, no se puso a amenazar, sino que siguió encomendándose al que juzga con justicia” (1 Ped. 2:23). Aunque no nos es posible imitar a la perfección la apacibilidad de Jesús, sí podemos esforzarnos por mejorar cada día en este aspecto.
  • 16.
    Imitemos a Jesúsy estemos “siempre listos para presentar una defensa” de nuestras creencias, pero hagámoslo “con genio apacible y profundo respeto” (1 Ped. 3:15). Si somos apacibles, las diferencias de opinión con la gente no se transformarán en discusiones acaloradas (2 Tim. 2:24, 25). Así es, la apacibilidad contribuye a la paz. Tal vez esa haya sido la razón por la que, en su segunda carta a Timoteo, Pablo incluyó la paz entre las cualidades que debemos cultivar (2 Tim. 2:22; compárese con 1 Timoteo 6:11). La paz es, efectivamente, otra de las virtudes tras las cuales la Biblia nos anima a seguir (Sal. 34:14; Heb. 12:14).
  • 17.
    Preguntas para meditar •¿Qué implica ir tras la justicia y la devoción piadosa? • ¿Qué nos ayudará a seguir tras la fe y el aguante? • ¿Por qué debemos tratar con amor a las personas? • ¿Por qué necesitamos ir tras la apacibilidad y la paz?