La obediencia es fundamental en la vida cristiana. Debemos obedecer a Dios y cumplir su voluntad revelada en la Biblia. Solo a través de la obediencia a la Palabra de Dios podemos conocer sus deseos y recibir bendiciones. Además, la obediencia nos permite glorificar a Dios y dar buen testimonio a los demás. Sin obediencia, nuestra fe carece de sentido y no podemos alcanzar la madurez espiritual.