Un maestro oriental rescata a un alacrán que se estaba ahogando, a pesar de que el alacrán lo pica en repetidas ocasiones. Cuando otro le pregunta por qué continúa rescatando al alacrán a pesar de que este lo pica, el maestro responde que la naturaleza del alacrán es picar, mientras que la suya es ayudar y servir, por lo que no cambiará su naturaleza de ayudar a otros.