Un maestro oriental intentó rescatar a un alacrán que se estaba ahogando en dos ocasiones, pero el alacrán lo picó ambas veces debido a su naturaleza. A pesar de esto, el maestro decidió intentar rescatarlo una tercera vez usando una hoja para protegerse y salvar la vida del alacrán, demostrando que no iba a cambiar su naturaleza de ayudar a otros a pesar de los riesgos.