La agencia espacial española buscaba un astronauta para una misión pero falló en dos procesos de selección. El conserje insistió que conocía a alguien en su pueblo natal Lepe que podría servir, pero los científicos no le hicieron caso. Finalmente, aceptaron evaluar al candidato del conserje y resultó apto. En la misión, recibieron un mensaje cifrado del astronauta que solo el conserje pudo descifrar usando el dialecto de su pueblo.