Venus es el segundo planeta del Sistema Solar y es similar a la Tierra en tamaño, masa y composición. Sin embargo, su atmósfera densa crea un efecto invernadero que eleva la temperatura a 480°C, haciéndolo inhabitable. Venus y la Tierra se formaron de manera similar pero la proximidad de Venus al Sol impidió la formación de océanos. A pesar de sus condiciones extremas, la estructura interna de Venus probablemente no sea muy diferente a la de la Tierra.