Adolf Hitler aprovechó las circunstancias de posguerra en Alemania para establecer un régimen totalitario basado en el nazismo y el culto a su figura. Psicólogos atribuyen las raíces de su brutalidad a su experiencia traumática en la Primera Guerra Mundial y a un ambiente familiar abusivo en su niñez. Tras ascender al poder en 1933 mediante tácticas populistas, preparó a Alemania para la guerra y eliminó la oposición, aunque su salud física y mental se deterioraron con