Toñito cumplía 10 años y sus padres prepararon una gran fiesta con invitados, regalos y una torta. Toñito escuchó a un niño quejarse de que su madre no podía celebrar su cumpleaños como en la fiesta, por lo que lo invitó. Todos jugaron y bailaron en la fiesta, y Toñito se sintió feliz no solo por los regalos sino también por haber hecho feliz a su nuevo amigo al compartir con él.