El documento describe el papel del hombre como cabeza de familia. Argumenta que ser la cabeza no significa tener dominio o ser superior, sino más bien ser un administrador que se asegura de que todos los miembros de la familia ("departamentos de la empresa") funcionen bien. Como administrador, el hombre debe amar y apoyar el desarrollo de su esposa e hijos, no solo proveer económicamente. Ser cabeza de familia requiere guiar a la familia con juicio, no de manera dictatorial. El documento insta a los hombres a asumir