Emmanuel era un niño que tenía muchos amigos, incluyendo a su mejor amigo Monchis el pato. Emmanuel y Monchis disfrutaban pasear juntos, incluso bajo la lluvia usando paraguas. Emmanuel también viajaba por la ciudad de Bogotá en un camión con otros amigos, saludando a las personas que encontraban. Aunque hizo más amigos a medida que crecía, su mejor amigo siempre fue Pablito, con quien podía contar para hablar o abrazar.