Un banquero estadounidense le aconsejó a un pescador caribeño que pasara más tiempo pescando para construir un imperio pesquero y volverse rico, pero el pescador señaló que ya tenía una vida placentera descansando con su familia. El banquero sugirió que después de volverse rico podría retirarse a una vida similar, sin darse cuenta de que eso era precisamente lo que el pescador ya tenía.