El respeto es una de las bases de la ética y la moral. El respeto implica aceptar y comprender a los demás tal como son, incluyendo sus diferentes formas de pensar, aunque no estemos de acuerdo con ellas. Nadie puede asegurar que su propia perspectiva es la correcta, por lo que debemos aprender a respetar y aceptar las diferentes formas de ser y pensar de los demás.