El respeto implica aceptar y comprender a otras personas y su forma de pensar, incluso cuando no está de acuerdo. También se debe respetar todo lo que nos rodea como plantas, animales, ríos y mares. El respeto se basa en la ética y la moral, sin los cuales no habría respeto por nadie ni nada. El respeto comienza con cada persona y requiere considerar el valor intrínseco de los demás y establecer reciprocidad en las relaciones interpersonales.