El suicidio
Según la definición de la Real Academia Española de la lengua, el
suicidio es la acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy
gravemente quien lo realiza. Es el acto de quitarse deliberadamente la
vida.
El comportamiento suicida es cualquier acción que pudiera llevar a una
persona a querer acabar con su vida: tomar una sobredosis de
medicamentos, tirarse de lugares altos, provocarse heridas mortales con
armas de fuego o armas blancas, estrellar un automóvil a propósito,
entre muchos otros métodos de autodestrucción.
El mundo ha ido cambiando y con él la forma en que se ve un mismo hecho.
A menudo nos encontramos con diversas opiniones de reconocidos líderes
de iglesias, pastores, sacerdotes y teólogos sobre el tema de suicidio.
Unos dicen que el suicidio es un pecado imperdonable y otros argumentan
que puede ser perdonado.
Para defender la tesis de que el suicidio puede ser perdonado existen
varios argumentos:
El suicidio es un pecado, y como Dios perdona todos nuestros pecados,
entonces este debe ser perdonad. (2 Macabeo 12:45)
El único pecado que no es perdonado es la blasfemia contra el Espíritu
Santo, por lo tanto, si el suicidio es un pecado, debe ser perdonado
porque no está dentro de la blasfemia. (Mateo 12:31)
La Biblia no dice tácitamente que el que se suicida se pierde, por lo
que queda a la interpretación de quien desee analizarlo.
Hay textos bíblicos (en los libros apócrifos, considerados no
inspirados, específicamente en Macabeos) que enseñan a orar por los
muertos, por lo tanto, pueden ser purgados sus pecados y recibir el
perdón.
Por otra parte, se plantea la tesis de que el suicidio es un pecado
imperdonable.
Lo primero que se debe observar es situaciones de personas que cometieron
suicido y que están dentro del texto bíblico, dentro de estos destacamos
a:
Saul: primer rey elegido para el pueblo de Israel después de la
teocracia. Desechado por tomar atributos que él sabía que no le
correspondían, además de una serie de desobediencia en su vida. Su
líder o mentor, el profeta Samuel, quiso guiarlo hasta el último momento,
pero él no obedeció, y Dios lo desechó y eligió otro para ser rey.
(1 Samuel 13:12 ,1 Samuel 13:14)
Sabemos que Dios eligió a David para remplazar a Saúl, al punto que Dios
no le habló más y se vio en tanto apuros que consultó una adivina lo
cual también estaba prohibido. Después de esto se produjo el suicidio,
en la guerra cuando estaba herido:
1 Samuel 31:4 Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y
traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y me
traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía
gran temor. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella.
1 Samuel 31:5 Y viendo su escudero que Saúl estaba muerto, él también
se echó sobre su espada, y murió con él.
En el texto se presentan dos suicidios, Saúl y su escudero, ambos muertos
por decisión propia, ante una inminente muerte que se avecinaba según
sus cálculos. Como se observa en el texto, el suicidio de Saúl ocurrió
después de haber cometido una serie de acciones que lo alejaron del plan
que Dios había trazado para él. El pecado, la desobediencia y el miedo
hicieron que Saúl tomara la decisión de suicidarse. Una decisión que
solo es tomada por personas que se han apartado del camino que Dios ha
establecido como bueno y correcto.
Muchos aseguran que el suicidio puede ser perdonado, pero en la Biblia
encontramos muchísimas citas de personas vivas que pidieron perdón y
fueron perdonadas, pero no encontramos una persona después de muerta
haciendo lo mismo; por lo que decir que la Biblia no dice tácitamente
eso, es buscar una forma de casi hacer una eiségesis con este tipo de
tema.
El caso de “El rico y Lázaro” cuenta como una enseñanza que arroja luz
a nuestro tema (aunque muchos difieren de si es una historia real o una
parábola) (Lucas 16:23, Lucas 16:24)
En el texto se nota un aparente arrepentimiento, pidiendo misericordia,
y Abraham, el padre de la fe, le dice que recibió sus bienes en vida y
además le dice que le prediquen a sus hermanos en la tierra para que
ellos no lleguen a ese lugar, que ya estando ahí no hay nada que hacer.
Otra situación de suicidio que vemos es Ahitofel
Fue un hombre de la tribu de Judá, fue consejero del rey David, pero
cuando Absalón se sublevó contra su padre David, Ahitofel siguió a
Absalón. Ahitofel aconsejo a Absalón que atacara a David su padre y
Husai otro consejero desbarató su plan. Absalón hizo caso a Husai y
Ahitofel previendo la derrota de Absalón y viendo que no se había hecho
como él dijo sucedió lo siguiente:
2 Samuel 17:23 Y Ahitofel, viendo que no se había puesto por obra su
consejo, enalbardó su asno, y se levantó, y se fue a su casa en su
ciudad; y después de disponer acerca de su casa, se ahorcó y murió, y
fue sepultado en el sepulcro de su padre.
La vida de este sabio, que antes era el consejero del rey David, luego
lo traicionó y decidió quitarse la vida.
El último suicidio es uno de los más conocidos en la Biblia, el suicidio
de Judas Iscariote. Unos de los doce discípulos, tesorero del grupo y
finalmente el que entregó a Jesús. Después de haberlo entregado, el
evangelio de Mateo, el único que narra su aparente arrepentimiento,
dice:
Mateo 27:3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, arrepentido, devolvió las treinta monedas de plata a los
príncipes de los sacerdotes y a los ancianos,
Mateo 27:4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos
dijeron: ¿Qué a nosotros? Míralo tú.
Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y
se ahorcó
Podríamos buscar más ejemplo, pero presentamos los casos de Saúl, su
escudero, Ahitofel y Judas Iscariote, mostrando las causas de sus
suicidios, claramente, sin buscar alegorías, siendo fiel al texto:
Saúl se suicidó, por temor a que lo mataran sus enemigos.
El escudero de Saúl se suicida, por temor a ver a su mentor muerto.
Ahitofel se suicida porque no le hicieron caso, hicieron lo que otro
dijo, eso es baja autoestima.
Judas se suicida, porque reconoció que hizo algo mal y no lo perdonaron
los príncipes, los sacerdotes y a los ancianos.
Cuando leemos la historia del patriarca Job no hubo otro hombre después
de Jesús que sufriera tanto como él, ese debió ser un candidato número
uno al suicidio. ¿qué pasó? aunque deseaba la muerte no lo hizo. La
diferencia entre los que se suicidaron anteriormente mencionados y Job
es que Job era un verdadero seguidor de Dios, y con los verdaderos
seguidores de Dios sucede lo siguiente:
Romanos 5:3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las
tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
Romanos 5:4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
Romanos 5:5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.
Una de las teorías finales es que todos al morir, moriremos con algún
pecado, y seremos juzgados con esos pecados después de la muerte, y como
el suicidio es un pecado al momento de morir podría pasar lo mismo.
La Biblia nos dice claramente:
Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie
verá al Señor.
1Tesalonisenses 3:13 para que sean afirmados vuestros corazones en
santidad, irreprensibles delante de Dios y Padre nuestro, para la venida
de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
Romanos 6:22 Mas ahora, libertados del pecado, y hechos siervos de Dios,
tenéis por vuestro fruto la santidad, y por fin la vida eterna.
Inmediatamente un cristiano peca recibe una reprensión que lo lleva a
un arrepentimiento genuino, por eso no somos esclavos del pecado (aunque
en algunas ocasiones podemos pecar) por lo que decir que todos morimos
en pecado en un sofisma. Al morir de forma instantánea, un cristiano
que ha vivido su vida agradándole a Dios, es salvo. El decidir quitarse
la vida no demuestra amor ni arrepentimiento genuino, por lo que, quien
se quita la vida premeditadamente la pierde.
Para finalizar los personajes que vimos, todos vivieron una vida de
desorden no cercana al corazón de Dios, la pregunta es: “si ellos
hubieran caminado como Dios les había dicho, ¿se hubieran suicidado?”
La respuesta es no. Por lo tanto, el suicidio es una entrada a la
eternidad y esa entrada a la eternidad no es de Dios.

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  • 1.
    El suicidio Según ladefinición de la Real Academia Española de la lengua, el suicidio es la acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente quien lo realiza. Es el acto de quitarse deliberadamente la vida. El comportamiento suicida es cualquier acción que pudiera llevar a una persona a querer acabar con su vida: tomar una sobredosis de medicamentos, tirarse de lugares altos, provocarse heridas mortales con armas de fuego o armas blancas, estrellar un automóvil a propósito, entre muchos otros métodos de autodestrucción. El mundo ha ido cambiando y con él la forma en que se ve un mismo hecho. A menudo nos encontramos con diversas opiniones de reconocidos líderes de iglesias, pastores, sacerdotes y teólogos sobre el tema de suicidio. Unos dicen que el suicidio es un pecado imperdonable y otros argumentan que puede ser perdonado. Para defender la tesis de que el suicidio puede ser perdonado existen varios argumentos: El suicidio es un pecado, y como Dios perdona todos nuestros pecados, entonces este debe ser perdonad. (2 Macabeo 12:45) El único pecado que no es perdonado es la blasfemia contra el Espíritu Santo, por lo tanto, si el suicidio es un pecado, debe ser perdonado porque no está dentro de la blasfemia. (Mateo 12:31) La Biblia no dice tácitamente que el que se suicida se pierde, por lo que queda a la interpretación de quien desee analizarlo. Hay textos bíblicos (en los libros apócrifos, considerados no inspirados, específicamente en Macabeos) que enseñan a orar por los muertos, por lo tanto, pueden ser purgados sus pecados y recibir el perdón. Por otra parte, se plantea la tesis de que el suicidio es un pecado imperdonable. Lo primero que se debe observar es situaciones de personas que cometieron suicido y que están dentro del texto bíblico, dentro de estos destacamos a: Saul: primer rey elegido para el pueblo de Israel después de la teocracia. Desechado por tomar atributos que él sabía que no le correspondían, además de una serie de desobediencia en su vida. Su líder o mentor, el profeta Samuel, quiso guiarlo hasta el último momento, pero él no obedeció, y Dios lo desechó y eligió otro para ser rey. (1 Samuel 13:12 ,1 Samuel 13:14)
  • 2.
    Sabemos que Dioseligió a David para remplazar a Saúl, al punto que Dios no le habló más y se vio en tanto apuros que consultó una adivina lo cual también estaba prohibido. Después de esto se produjo el suicidio, en la guerra cuando estaba herido: 1 Samuel 31:4 Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella. 1 Samuel 31:5 Y viendo su escudero que Saúl estaba muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. En el texto se presentan dos suicidios, Saúl y su escudero, ambos muertos por decisión propia, ante una inminente muerte que se avecinaba según sus cálculos. Como se observa en el texto, el suicidio de Saúl ocurrió después de haber cometido una serie de acciones que lo alejaron del plan que Dios había trazado para él. El pecado, la desobediencia y el miedo hicieron que Saúl tomara la decisión de suicidarse. Una decisión que solo es tomada por personas que se han apartado del camino que Dios ha establecido como bueno y correcto. Muchos aseguran que el suicidio puede ser perdonado, pero en la Biblia encontramos muchísimas citas de personas vivas que pidieron perdón y fueron perdonadas, pero no encontramos una persona después de muerta haciendo lo mismo; por lo que decir que la Biblia no dice tácitamente eso, es buscar una forma de casi hacer una eiségesis con este tipo de tema. El caso de “El rico y Lázaro” cuenta como una enseñanza que arroja luz a nuestro tema (aunque muchos difieren de si es una historia real o una parábola) (Lucas 16:23, Lucas 16:24) En el texto se nota un aparente arrepentimiento, pidiendo misericordia, y Abraham, el padre de la fe, le dice que recibió sus bienes en vida y además le dice que le prediquen a sus hermanos en la tierra para que ellos no lleguen a ese lugar, que ya estando ahí no hay nada que hacer. Otra situación de suicidio que vemos es Ahitofel Fue un hombre de la tribu de Judá, fue consejero del rey David, pero cuando Absalón se sublevó contra su padre David, Ahitofel siguió a Absalón. Ahitofel aconsejo a Absalón que atacara a David su padre y Husai otro consejero desbarató su plan. Absalón hizo caso a Husai y Ahitofel previendo la derrota de Absalón y viendo que no se había hecho como él dijo sucedió lo siguiente: 2 Samuel 17:23 Y Ahitofel, viendo que no se había puesto por obra su consejo, enalbardó su asno, y se levantó, y se fue a su casa en su ciudad; y después de disponer acerca de su casa, se ahorcó y murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre.
  • 3.
    La vida deeste sabio, que antes era el consejero del rey David, luego lo traicionó y decidió quitarse la vida. El último suicidio es uno de los más conocidos en la Biblia, el suicidio de Judas Iscariote. Unos de los doce discípulos, tesorero del grupo y finalmente el que entregó a Jesús. Después de haberlo entregado, el evangelio de Mateo, el único que narra su aparente arrepentimiento, dice: Mateo 27:3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, arrepentido, devolvió las treinta monedas de plata a los príncipes de los sacerdotes y a los ancianos, Mateo 27:4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: ¿Qué a nosotros? Míralo tú. Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó Podríamos buscar más ejemplo, pero presentamos los casos de Saúl, su escudero, Ahitofel y Judas Iscariote, mostrando las causas de sus suicidios, claramente, sin buscar alegorías, siendo fiel al texto: Saúl se suicidó, por temor a que lo mataran sus enemigos. El escudero de Saúl se suicida, por temor a ver a su mentor muerto. Ahitofel se suicida porque no le hicieron caso, hicieron lo que otro dijo, eso es baja autoestima. Judas se suicida, porque reconoció que hizo algo mal y no lo perdonaron los príncipes, los sacerdotes y a los ancianos. Cuando leemos la historia del patriarca Job no hubo otro hombre después de Jesús que sufriera tanto como él, ese debió ser un candidato número uno al suicidio. ¿qué pasó? aunque deseaba la muerte no lo hizo. La diferencia entre los que se suicidaron anteriormente mencionados y Job es que Job era un verdadero seguidor de Dios, y con los verdaderos seguidores de Dios sucede lo siguiente: Romanos 5:3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; Romanos 5:4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; Romanos 5:5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. Una de las teorías finales es que todos al morir, moriremos con algún pecado, y seremos juzgados con esos pecados después de la muerte, y como el suicidio es un pecado al momento de morir podría pasar lo mismo. La Biblia nos dice claramente: Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
  • 4.
    1Tesalonisenses 3:13 paraque sean afirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles delante de Dios y Padre nuestro, para la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos. Romanos 6:22 Mas ahora, libertados del pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santidad, y por fin la vida eterna. Inmediatamente un cristiano peca recibe una reprensión que lo lleva a un arrepentimiento genuino, por eso no somos esclavos del pecado (aunque en algunas ocasiones podemos pecar) por lo que decir que todos morimos en pecado en un sofisma. Al morir de forma instantánea, un cristiano que ha vivido su vida agradándole a Dios, es salvo. El decidir quitarse la vida no demuestra amor ni arrepentimiento genuino, por lo que, quien se quita la vida premeditadamente la pierde. Para finalizar los personajes que vimos, todos vivieron una vida de desorden no cercana al corazón de Dios, la pregunta es: “si ellos hubieran caminado como Dios les había dicho, ¿se hubieran suicidado?” La respuesta es no. Por lo tanto, el suicidio es una entrada a la eternidad y esa entrada a la eternidad no es de Dios.