Jesús deja sus bienes más significativos a aquellos que sigan su ejemplo de humildad, compasión y amor. Les deja el pesebre a los desamparados, sus sandalias a quienes sigan sus pasos, la palangana a quienes sirvan a los demás, el pan y el vino a quienes promuevan la fraternidad, la cruz a quienes carguen con generosidad sus propias cargas, y su madre a toda la humanidad para que los guíe. Finalmente, les pide que permanezcan unidos y se