Cerrar, dejar atrás
Espiar, lo que está por debajo
Microcosmos de despojos
A destiempo en el tiempo
La creación, el esfuerzo, el bronce, el sinsentido del hombre
La mirada, indaga fría desde la fe
Ana, me contempla lejana, como abuela ida.
Decadencia, pasado esplendor, humedad
Todo se vende, hasta yo podría
Viento Viento, restos negros, al viento….indestructibles¡
Heridas que duelen y sobre ellas me muevo.
Estación Estación, caminos cruzados, bicicletas a la espera de que le den nuevamente vida
El hábitat, el refugio y alguna vez me refugie allí de las borrascas del alma.
Inmutable, vigilando el paso del tiempo bajo su mentón
Restos, tiempo acumulado en pedazos, vuelve lentamente a su esencia
Volver a espiar, ver por detrás
Subir, será que alguna vez bajé?
El misterio de entrar, o salir, o cerrar…….todo depende...o abrir
Subir, subir, subir para cuando se acabe el aliento bajar. Es mucho esfuerzo.
Abrir, entrar, empezar a trazar huellas, dejarlas repartidas a largo del trayecto.
Eel l El trayecto, andado y desandado tantas veces, se vuelve invisible de tanto verlo. No se huele de tanto de tanto olerlo. Vamos dejando nuestra huella sin siquiera percibirlo, sobre la huella del tiempo. Y así también nuestra huella va quedando para ser pisada por otras huellas, para ser ignorada por otras huellas. Y así como ovillo desenrollado hasta lo infinito, perduramos, andando trayectos sin sentirlos, cruzando nuestras huellas sin conciencia.

El Trayecto Dos