Joël Henry es un turista experimental que aplica principios del azar y juegos al viajar, visitando lugares de forma no convencional para descubrir las ciudades de manera diferente. Fundó el Laboratorio de Turismo Experimental y propone ideas como seguir las líneas finales del metro o subirse a un tren específico. Estos enfoques le dan una sensación de libertad y recuperan la idea de aventura, aunque no critica el turismo tradicional.