La Dra. Elisabeth Kubler-Ross estudió la experiencia de morir y descubrió que consiste en tres etapas: 1) separarse del cuerpo físico, 2) experimentar una nueva forma de conciencia donde se puede ver y oír lo que pasa a su alrededor, y 3) encontrarse rodeado por una luz brillante que transmite amor incondicional. Al morir, las personas se dan cuenta de que nadie muere solo y que son recibidas por seres queridos o figuras significativas.