Este cuento noruego narra la historia de Haakon, un ermitaño que le pide a Dios cambiar lugares con él en la cruz. Dios acepta con la condición de que Haakon guarde silencio siempre. Más adelante, Haakon no puede permanecer en silencio cuando un hombre acusa falsamente a un joven de robarle, por lo que interviene. Como resultado, Dios y Haakon intercambian nuevamente lugares, y Dios le explica a Haakon que él sabía lo que sucedería y por eso