Jaimito jugaba con su tren en la sala mientras su mamá cocinaba. Al llegar el tren a la estación terminal, Jaimito usó vocabulario obsceno para dirigirse a los pasajeros. Su mamá lo regañó y lo castigó por 2 horas. Luego del castigo, Jaimito volvió a jugar con su tren pero esta vez usó un lenguaje más apropiado para dirigirse a los pasajeros.