Este documento es una carta escrita por Emily Dickinson a su cuñada Susan Gilbert en 1852. En la carta, Dickinson expresa su afecto por Susan y su gratitud por su amistad y apoyo. También habla sobre la tormenta de nieve que le impide asistir a la iglesia ese día y le permite pasar tiempo a solas pensando en Susan. Finalmente, Dickinson reflexiona sobre lo mucho que extraña a Susan y lo feliz que será cuando puedan reunirse de nuevo en julio.