El documento habla sobre la importancia de ser entendidos en los tiempos. Señala que Dios es el creador y controlador del tiempo. Aquellos que son entendidos en los tiempos saben percibir cómo actuar en cada momento y aprovechar las circunstancias que Dios les da. También son expertos en discernir los designios divinos. El documento enfatiza que aunque Dios no está confinado al tiempo, los humanos sí, por lo que deben moverse sabiamente dentro de los tiempos que Dios les da.