La tecnología de información y comunicación se ha utilizado en la psicología clínica para tratar trastornos mentales a través de realidad aumentada y virtual. Por ejemplo, la realidad virtual puede usarse para tratar fobias a las arañas sin exponer realmente al paciente. El trabajo colaborativo en línea también es importante, ya que permite a estudiantes y profesionales participar en grupos y proyectos desde cualquier lugar y aprender tecnología de forma cómoda.