El documento relata una fábula sobre la búsqueda de la paz, donde un rey elige una pintura que representa la tranquilidad a pesar de estar en medio de una tormenta. Se compara esta idea con la vida cristiana, sugiriendo que la paz verdadera viene de mantener la calma en el corazón a pesar de las adversidades. También se menciona la historia de Jacob en Génesis, donde Dios habla con él sobre su retorno a Canaán, reforzando la importancia de confiar en Dios durante momentos difíciles.