El documento describe varias situaciones en las que las personas pueden sentir la presencia de Dios, como cuando sienten el deseo de ayudar a otros, cuando alguien se acerca en soledad, o cuando reciben algo que no esperaban. Afirma que Dios conoce los secretos en nuestros corazones, ayuda a resolver problemas, da paz y consuelo, y da coraje para continuar cuando nos sentimos sin esperanza. Insta a los lectores a compartir este mensaje para que otros sepan que Dios siempre está con nosotros.