Suiza es uno de los países más desarrollados, con una economía capitalista estable y un alto PIB per cápita, destacándose en exportaciones de productos como oro y medicamentos. La política suiza es democrática y permite una amplia participación ciudadana, además de ser conocida por su compromiso con la innovación y la sostenibilidad. La cultura y las tradiciones del país han evolucionado, con una mezcla de influencias y un enfoque en la protección del medio ambiente.