El esquema RAID (Redundant Array of Independent Disks) permite mejorar el rendimiento del almacenamiento en disco utilizando múltiples dispositivos para manejar datos en paralelo, con niveles que van del 0 al 6. Cada nivel tiene características específicas, desde la falta de redundancia en RAID 0 hasta la alta disponibilidad en RAID 6, que utiliza múltiples bloques de paridad para garantizar la recuperación de datos. Aunque el uso de RAID puede aumentar la tasa de transferencia y la eficiencia en operaciones de lectura y escritura, también conlleva consideraciones sobre costo y complejidad del sistema.